Arte sin etiquetas

Joaquín Fernández / 24 feb 2014 / andaluces.es

Hasta el próximo 8 de marzo, la Casa Tomada en Sevilla acoge la exposición 'Colorismo', que integra a artistas con y sin autismo, organizada por la Asociación Aprendices Visuales. "Queremos que el mundo del arte mire la obra como obra, independientemente de la dificultad que tenga el artista", reflexiona Miriam Reyes, una de las fundadoras

 
Miriam Reyes y AmŽlie Mariage posan junto a los cuadros. // LAURA LEÓN 
Miriam Reyes y AmeŽlie Mariage posan junto a los cuadros. // LAURA LEÓN

Los colores transmiten, son vida. Tienen sus diferencias, cada uno con sus matices: apagados o llamativos, tristes o alegres. Pero los colores también unen. En un lienzo, dejan sus discrepancias aparte y se integran. Pero el arte no sólo une colores, también a personas. Es Colorismo, una muestra organizada por la asociación Aprendices Visuales que integra a artistas con y sin autismo.

“Con este proyecto pretendemos que el visitante venga a ver arte sin la etiqueta de que las obras han sido realizadas por personas con autismo”, explica Miriam Reyes, una de las fundadoras de la asociación. La muestra expuesta en la Casa Tomada en Sevilla une a dos jóvenes con talento. Jaime Martínez, un joven de 18 años con autismo que se expresa a través de arte, y Amélie Mariage, una artista francesa que domina las técnicas de plasmación del arte contemporáneo. “Queremos que el mundo del arte mire la obra como obra, independientemente de la dificultad que tenga el artista”, reflexiona Miriam Reyes.

La asociación ya ha organizado varias exposiciones en Madrid. La última integraba a más de 15 artistas con y sin autismo en el mismo espacio. “En la mayoría de las ocasiones lo que más gustaba a los visitantes eran las obras de los chicos con autismo. Entonces en un momento les cambiaba el chip. ¿De verdad un joven con autismo puede hacer esto? Se preguntaban cuando conocían al artista”, afirma Mariage. “Creemos que de esta forma sensibilizamos a muchos ciudadanos que desconocen este tema”, explica.
Una muestra enfocada a la sensibilización social a través del arte con el objetivo de llegar a un mundo en el que a cada persona se le valore por su capacidad “sin que importe que tengan autismo”.

“Dicen que el autismo es una discapacidad, para nosotros son capacidades diferentes”, señala Miriam Reyes. Jaime Martínez, uno de los artistas de la exposición, tiene 18 años y sufre un autismo bastante severo por lo que le es muy difícil la comunicación. “Pero a la hora de expresarse creemos que tiene un talento brutal. Cuando pinta se emociona, se está expresando”, explican las integrantes de la asociación. Tal como manifiestan, existen estudios que determinan que el visual es la vía preferente de aprendizaje dentro del autismo”.

Las organizadoras aseguran que ya existen muestras integradas por personas que tienen algún tipo de discapacidad, pero Aprendices Visuales, con este proyecto, pretende mostrar el arte sin la etiqueta previa. “Las obras que seleccionamos no nacen a través de la arteterapia, aunque se hagan productos muy buenos, sino que el perfil del artista con autismo que buscamos es el que se quiere convertir en artista”, afirma Miriam Reyes.

APRENDICES VISUALES
El arte como herramienta de sensibilización social sólo es una de las líneas de trabajo que Aprendices Visuales desarrolla. La asociación surge gracias a Miriam Reyes, nacida en Barbate (Cádiz), que inició su proyecto con la pretensión de ayudar a un familiar con autismo. Un cuento. Esa era su idea. Un cuento adaptado a pictogramas con el que enseñaba a su primo pequeño dejar el pañal e ir solo al baño. El cuento funcionó.
Desde entonces, Miriam ha intentado desarrollar un proyecto colaborativo y muy abierto, para que cualquier persona que lo necesite se pueda beneficiar del trabajo que coordina Aprendices Visuales. “Hay una idea, que es desarrollar las colecciones de cuentos”, sostiene Miriam. “Cuando busqué material para trabajar con mi primo no había casi nada, por lo que el primer cuento que hice decidí colgarlo en Internet. Mucha gente agradecía nuestro trabajo. Ahí observas que había familias que necesitaban lo mismo”, manifiesta Reyes. Por ello, la joven barbateña cuenta que a pesar de que en ese momento se encontraba finalizando la licenciatura de Arquitectura, decidió continuar: “Contacté con profesionales y diseñamos las colecciones de cuentos que llevamos a cabo en Aprendices Visuales para dar respuesta a esas demandas que existían”.

Entre sus últimos proyectos, la asociación ha desarrollado la aplicación para iPad de El Oledor Explorador, el primer cuento con pictogramas adaptado a aplicación, y tiene más de 40.000 descargas. Actualmente, la organización busca financiación para cubrir gastos de producción y así asegurar que los cuentos lleguen al mayor número de personas posible.

Desde su fundación en 2011, la asociación ha conseguido 11 premios nacionales e internacionales. Desde el Premio Nestlé a la Solidaridad, al UNICEF Emprende o el Global Fellow de la International Youth Foundation avalan la trayectoria de la organización.


No hay comentarios:

Publicar un comentario